Noticias

Reporte tlaquetquis

tlaquetquis 4

“Mi vecino tenía un gato” así comenzaba el reporte tlaquetquis; Se trata de un profundo microrelato en la autoría de Martha Cerda llamado: Inventario.

El histrionismo y narrativa de Cecilia Morales nos hizo soñar, este pestañeo por la imaginación de cada uno de los presentes; los estudiantes de la telesecundaria No. 234 junto con todos los presentes caminamos por vericuetos mentales de tan impactante y gatuno relato; dando paso a la disertación de ideas motivando los pensamientos y la imaginación; provocando las palabras de nuestra anfitriona quien nos deleitó con una parábola mental en el cuento corto “la zorra” ; Y aquel cuadrúpedo mental  volvió a mirar su sombra, reviviendo los fantasmas muertos dentro de la cabeza de este que escribe, pues en los duros años de mi adolescencia, dicha zorra que aquel Gibrán Jalil Gibrán escribió trajo duras enseñanzas a mi existir. Revivió un fantasma dormido en mis pesadillas (Al levantarse la zorra por la mañana miró su sombra y dijo: «Estoy tan hambrienta que me comería un elefante». Suponiendo que en ese momento el sol se encontrara a 15° sobre el horizonte y que la altura del zorro sea de 60 cm. ¿De qué tamaño era la sombra de la zorra?)

Perdón mi apreciado lector divagué.

Y aquel relato divago también por la mente de los jóvenes y no tan jóvenes ahí presentes, sacando ideas, fantasías y hasta demonios mentales, motivando dos “palomasos” razón de ser de este proyecto de “tlaquetquis”

Uno de Ángel Alonso que nos relató una historia, llena de drama y conciencia social asociada a la película  “flor del desierto”  novela homónima y autobiográfica de Waris Dirie.

Y qué decir del relato de miedo y misterio a cargo de Hanne Jiménez basado en un hecho real y biográfico; de asuntos misteriosos que aún quedan sin respuesta, donde el vaho de una presencia sobre su hombro manifestó que hay más de lo que se ve y que la ciencia no lo ha explicado todo.

Pues asi mi querido y apreciado lector, así se las gastan estos Tlaquetquis en Ageo (archivo general del estado de Oaxaca) quien cada principio de mes nos llenan la existencia de relatos, que nos acompañan en nuestras vigilias de pensamiento y aquellas tardes ahora de lluvias.

No nos queda esperar y pensar como nos sorprenderán en la próxima emisión de este fantástico espacio cultural llamado Tlaquetquis.

Por si se quedaron sin el dato:

INVENTARIO

Martha Cerda 

(microrrelato)

Mi vecino tenía un gato imaginario. Todas las mañanas lo sacaba a la calle, abría la puerta y le gritaba: “Anda, ve a hacer tus necesidades”. El gato se paseaba imaginariamente por el jardín y al cabo de un rato regresaba a la casa, donde le esperaba un tazón de leche. Bebía imaginariamente el líquido, se lamía los bigotes, se relamía una mano y luego otra y se echaba a dormir en el tapete de la entrada. De vez en cuando perseguía un ratón o se subía a lo alto de un árbol. Mi vecino se iba todo el día, pero cuando volvía a casa el gato ronroneaba y se le pegaba a las piernas imaginariamente. Mi vecino le acariciaba la cabeza y sonreía. El gato lo miraba con cierta ternura imaginaria y mi vecino se sentía acompañado. Me imagino que es negro (el gato), porque algunas personas se asustan cuando imaginan que lo ven pasar.

Una vez el gato se perdió y mi vecino estuvo una semana buscándolo; cuanto gato atropellado veía se imaginaba que era el suyo, hasta que imaginó que lo encontraba y todo volvió a ser como antes, por un tiempo, el suficiente para que mi vecino se imaginara que el gato lo había arañado. Lo castigó dejándolo sin leche. Yo me imaginaba al gato maullando de hambre. Entonces lo llamé: “minino, minino”, y me imaginé que vino corriendo a mi casa. Desde ese día mi vecino no me habla, porque se imagina que yo me robé a su gato.

La zorra

Gibrán Jalil Gibrán

Una zorra miró su sombra al amanecer y se dijo:

-Hoy me comeré un  camello.

Y pasó toda la mañana buscando camellos. Pero al mediodía volvió a mirar su sombra y se dijo:

-Bueno… creo que me conformaré con un ratón.

FIN.

Problema de la zorra:

La sombra del zorro es el cateto adyacente y su altura es el cateto opuesto al ángulo dado de 15º. Se resuelve con la función tangente despejando de esa fórmula el cateto adyacente.

J.S.Pascual (Azeem)

J.S.Pascual (Azeem)

Dicen que un pueblo o una raza mueren dos veces; que se la puede aniquilar de dos maneras; la primera con una invasión e imposición de otro pueblo y la otra; cuando su gente joven deja de oír la voz de los viejos en su cabeza. Y esta historia es la voz de mis viejos que retumba salvajemente dentro de la mía…
J.S.Pascual (Azeem)

Latest posts by J.S.Pascual (Azeem) (see all)

Etiquetas
Mostrar más

J.S.Pascual (Azeem)

Dicen que un pueblo o una raza mueren dos veces; que se la puede aniquilar de dos maneras; la primera con una invasión e imposición de otro pueblo y la otra; cuando su gente joven deja de oír la voz de los viejos en su cabeza. Y esta historia es la voz de mis viejos que retumba salvajemente dentro de la mía…

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar