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La leyenda de el reencuentro.

 

Era una tarde de fiesta, una tarde de amigos, una tarde de familia, en la calle empedrada las canastas, las chinas oaxaqueñas, un perro danzarín, y mucha gente; en un pretil de aquella fiesta multicolor este viejo cuenta cuentos, de la mano de una escolta también de mucha gala.

hale, hale mis niñas no se separen que viene mucha gente y si lo hacen meren ese árbol, ahí nos veremos, ahí me espera cualquiera que se legue a ir con estas olas de gente.

-huy abuelo, es un “titipuchal” de gente.

-si, así es Ana, estos viajeros vienen a compartir nuestra alegría, y es gente de “buena nacencia” dar una buena cara y ayuda al viajero. Así “mismito” lo manda la ley mixteca.

-mira ito, ahí viene una reina, con su báculo, y viene vestida como los antiguos…

-eso mi linda y vivas niña, es la manifestación de la diosa de la vida, la diosa del maíz y de la esencia, la diosa Centéotl, la custodia del sustento, guardiana del maíz.

-Todo eso era abuelo?

-todo eso y más mi niña hermosa.

-como la historia de Alma Grande, no ito, por lo que se le concedió a la princesa zapoteca, estar en la eternidad, esperando a fuego grande no?

-así es mi niña ella también representa “la esencia” lo que os viejos llamaban “stipa”, la esencia del amor.

-me encanta esa historia abuelo, la leyenda de “Alma Grande y el señor el Gran fuego” dudo que haya otra igual.

-Las hay mis niñas, las hay; pues la vida, y la muerte, así como el amor y la eternidad están ligados a la esencia, la “stipa”, e inevitablemente al amor.

Y de ello existen muchas historias como la de “Alma Grande”, la de la gran señora “nueve hierva” o como la de la princesa guerrera “seis mono”

-Achis, achis, los mariachis abuelo, cuenta, una historia de esas.

-a fin de esperar que pase la calenda, les voy a contar la historia de “seis mono” la princesa de “Yacu Añute”, una princesa guerrera de la mixteca alta, mis niños,

y a esta leyenda los viejos la llaman “la leyenda del reencuentro”

-Hace mucho pero mucho tiempo en la época de los antiguos, antes de que las mixtecas fueran uno por mano de “Ocho Venado”

Existió una mujer, bajo las estrellas del jaguar, marcada por ceniza con el nutal del colibrí, de presagios misteriosos e intricados en la esencia de la “stipa”, pues cuando nació los sacerdotes predijeron que por su mano correría sangre que daría gloria, pero también traería nacimiento de una gran nación marcada por la desgracia y el final de su linaje.

Ante esta profecía, la niña fue entrenada por los sabios de su pueblo, instruida en el arte de la guerra y el gobierno.

Y sucedió que cuando tuvo edad los sabios de su pueblo la mandaron a la casa de la muerte, a ver un personaje, misterioso, poderoso e importante, la sacerdotisa que apersonaba a la diosa de la muerte, la diosa de la vida.

-chispas abuelo esa era la señora “Nueve Hierba” la sacerdotisa del templo de la muerte  que se haya donde el vientre de la tierra toca el corazón de los hombres

-Palabras muy sabias mi niña, así mismito es…

Pues es ahí donde comienza esta historia, Cuenta la leyenda escrita en piedra que en la casa de la muerte, conocería a un personaje que sería importante y fundamental en su vida y en su nación, ahí mismito conoció a Ocho Venado, y juntos pasaron la prueba de “los gentiles”

-Ito, ito, es la prueba de caminar en la oscuridad para ver el pasado en el futuro, no?

Así mismito mi dulce romina, juntos caminaron y se ayudaron apoyándose el uno en el otro y de esa aventura nació como flor silvestre de monte, como azucena, un amor puro y sincero,  juntos llegaron ante la sacerdotisa.

-híjole abuelo, que bonito, fue eso

-ha mi niña, no fue asi, ese trago fue amargo, mis niñas hermosas pues era una prueba y una decisión que debían tomar.

Aquella sacerdotisa ante ellos levanto el fuego eterno, y aparecieron ante sus ojos dos caminos, dos salidas.

Y aquella mujer con ojos de fuego señalo, y dijo:

-ante su vista dos puertas, la puerta florida y la puerta de los pesares. En uno caminaran juntos de la mano y unificaran sus reinos en una sola nación, y su sangre dará frutos, pero esos frutos traerán muerte y desgracia, y el enemigo al ver la debilidad de sus señores, caerán en guerra y sangre, vivirán bajo el llego extranjero y extinguirán su linaje.

La otra puerta divide sus caminos y sacrificaran su amor y de sus hijos llegará la paz.

Tu señor “ocho venado” serás un gran conquistador, unificaras las tres mixtecas y expandirás tu reino y tu sangre, y gloria y eternidad caerán en tu nombre y tu legado vivirá por siempre.

Tú mi buena señora te casaras con un rey grande y tu familia que ahora promete guerra, se unirán y vivirán una era de paz y crecimiento y de tu vientre nacerá la futura raza de las nubes y las estrellas.

Pero han de entender que si toman esos dos caminos son de amor, uno profesa amor el uno al otro, el opuesto profesa amor a sus pueblos y sangre, pero al final los dos se vuelven uno.

-chispas abuelito sí estuvo “peliagudo” ese asunto.

-si ito, que fue lo que paso?

Pues lo que todos los señores grandes hacen, escoger a la gente que viene detrás antes que el “pellejo” propio.

Y tomaron el camino de los pesares, y la sacerdotisa les hizo dos últimos regalos, y profecías, y dijo:

-gran señora seis mono, bendigo tu vientre y en el menor de tus hijos que aún no nace encomiendo la tarea y destino que será gran gobernante y de su mano cerrará la puerta de este camino, y los juntara en el mundo de los espíritus.

A ti ocho venado a ti te doy el don que solo el consejo viejo tiene, la “stipa” arde poderosa desde ahora en ti, serás nahual y hombre, y con ese poder vencerás a tus enemigos.

Y a los dos les digo que el amor es una fuerza poderosa, que viene de la misma “stipa” y al final los dos estarán en la eternidad de esta fuerza.

-y que paso abuelo

-sí, ito que paso con esos amorosos.

-ha, mis niñas hermosas, con el tiempo el señor “Ocho Venado” aprendió a entrar en trance de guerra, se convertía en nahual, envuelto en lumbre que no quema, peleaba con fuerza imparable, conquisto, y freno a los que ahora llaman los toltecas, grandes guerreros que querían estas tierras; gobernó en una unificación de su raza.

La princesa “seis mono” fue la segunda esposa de un señorío basto y poderoso y en su reino, nació la palabra en piedra, y concentró en su reino y palacio las reliquias antiguas.

-Pero que paso ito, como fue que vivieron su amor en la eternidad de la “stipa”

– si abuelo, se me hace que falta la mitad de la historia?

Así es mi niña…

Y esta historia se parece a una que tú sabes, pues es de entenderse que lo de antes no es tan diferente como lo que es hoy, y lo que fue.

-sí,  Ana deja que ito acabe con la historia.

-Pues veras mi niña, resulta que de tanta guerra y guerra un día llego en que “Ocho Venado” llego al reino donde gobernaba “Seis Mono” y paso, mis niñas hermosas, que aquel guerrero entro en trance  y la guerra junto a princesa y guerrero, “Ocho Venado” implacable masacro ese pueblo, por su mano la vida del señor de ese lugar terminó, pero cuando los ojos de seis mono se cruzaron con los de él rompió su trance , para darse cuenta que su obsidiana, estaba hundida en el pecho de su amada.

-chispas ito, entonces la princesa murió?

– sí y no mi niña hermosa, cuando estaba moribunda Seis Mono; un sacerdote preparado con tiempo y gracias a la profecía, encerró la “stipa” de “Seis Mono” en el mundo de los espíritus y detuvo su tránsito.

Y “Ocho Venado” rescato de la muerte a su hijo menor al único que sobrevivió a esa guerra.

Y sucedió mis niñas que ese niño creció y se hizo gran guerrero y señor, y vivió en encomienda de vengar a su familia.

-changos, abuelo, y que paso?

-sucedió que el tiempo transcurrió y ese niño se hizo hombre y un día cuando el señor “ocho Venado” caminaba por sus reinos; un pájaro rojo apareció, entonces príncipe y señor encontraron su destino y de la mano de este  ayudo a “ocho venado a pasar al reino de los espíritus a encontrarse con “seis mono” la princesa guerrera.

Y ese guerrero fue de grandes proezas, pues hay muchos senderos que camino, como la vez que obtuvo el pez de oro, o el escudo de la muerte, igual que Ocho Venado, pero esa es otra historia mis niñas hermosas que otro día les contare.

Híjole abuelo, que triste y que bonita la leyenda, pero sigo sospechando que falta de la historia.

-asi es mi niña una vida de un señorío no puede contarse de “sopetón”

Pero esa son otras historias y otras leyendas, que te contare después por ahora hay que ir a dejar las flores y nuestras ofrenda, caminen mis niñas que la calenda ha pasado.

 

 

 

 

 

J.S.Pascual (Azeem)

J.S.Pascual (Azeem)

Dicen que un pueblo o una raza mueren dos veces; que se la puede aniquilar de dos maneras; la primera con una invasión e imposición de otro pueblo y la otra; cuando su gente joven deja de oír la voz de los viejos en su cabeza. Y esta historia es la voz de mis viejos que retumba salvajemente dentro de la mía…
J.S.Pascual (Azeem)

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J.S.Pascual (Azeem)

Dicen que un pueblo o una raza mueren dos veces; que se la puede aniquilar de dos maneras; la primera con una invasión e imposición de otro pueblo y la otra; cuando su gente joven deja de oír la voz de los viejos en su cabeza. Y esta historia es la voz de mis viejos que retumba salvajemente dentro de la mía…

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